Massa anunció un aumento del beneficio que reciben 4,5 millones de familias. Los montos van de 10 mil a 26 mil pesos. Para una familia de 4 personas, dos niños, significa 125 pesos por día. La Tarjeta solo cubría un 23% de la canasta basica alimentaria en abril. Con este aumento tras la devaluación sigue en ese triste porcentaje.
Massa anunció que “vamos a reforzar la tarjeta alimentar con un incremento adicional en dos cuotas mensuales: familias con un hijo: $10.000, con dos hijos: $17.000, con tres hijos: $23.000".
Si uno toma en cuenta una familia biparental con dos hijos, estamos hablando de poco más de 500 pesos diarios. Un cartón de l¿n kilo de pan.
Recordemos que el último aumento había sido en mayo de 2023. Con la nueva escala la tarjeta quedó en $17.000 para familias con un hijo/a de 0 a 14 años; $26.000 para familias con dos hijos/as de 0 a 14 años; $34.000 para familias con más de tres hijos/as de 0 a 14 años.
En ese momento, para las parejas con un hijo/hija el monto cubría menos del 25% de la Canasta Básica Alimentaria del INDEC que toma en cuenta solo los alimentos básicos. Con el aumento de la inflación de los últimos meses pasó a cubrir un quinto. Ahora “vuelve” a esa quedar tan lejos como a principios de año. No hay consuelo.
Según los propios cálculos oficiales, a principios de año todavía existían en Argentina 1,7 millones de menores habitando hogares donde el ingreso familiar resultó insuficiente para satisfacer sus necesidades alimentarias. Las organizaciones sociales vienen denunciando que además el Ministerio de Desarrollo Social no baja alimentos a los comedores desde hace meses. Una política criminal. Igual que la devaluación que saqueó los bolsillos populares. Mientras tanto, los “formadores de precios” no paran de remarcar. Los Coto, los dueños de la carne y los lácteos, las grandes alimenticias, lucran con el hambre popular.
Myriam Bregman, Nicolás del Caño y el PTS en el Frente de Izquierda vienen planteando medidas de emergencia. Entre ellas que "no se recorten los programas sociales y los alimentos a los comedores. Por el contrario, deben aumentar en el camino de una salida de fondo al problema del trabajo. Trabajo con derechos para todas y todos, con un salario para todas y todos que cubra la canasta familiar". Pero además "terminar con las maniobras especulativas de los grandes grupos empresarios formadores de precios, con la apertura inmediata de los registros contables de esas grandes empresas y la expropiación de las grandes empresas que especulen con el hambre del pueblo".